08/06/2026
Hay una diferencia entre aceptar algo y dejar de pelearte con ello.
Lo que hemos aprendido, con el tiempo y a la fuerza, es que el cuerpo no necesita nuestra aprobación para funcionar. Lo hace igual. Lo que cambia cuando dejamos de juzgarlo cada mañana no es el cuerpo. Somos nosotras. Nuestra atención. A dónde va. En qué invertimos la energía que podríamos estar usando en otra parte.
En consulta lo vemos cada día: personas que vienen a hablar de su rostro y acaban hablando de otra cosa. ¿Os ha pasado?