14/05/2025
cuando llegó, traía unas cejas con un microblading con un fondo gris azulado que le apagaba la mirada.
Con mucha delicadeza y técnica, trabajé pelo a pelo para redibujar su diseño, corregir la forma y devolverle expresión a su rostro.
El resultado: unas cejas más naturales, armónicas y sobre todo, un cliente feliz y agradecido.
Porque sí, a veces arreglar es más difícil que hacer de cero... ¡pero con amor al detalle, todo se puede!