25/08/2026
Puedes comprender que tuvo una infancia difícil.
Que le cuesta expresar lo que siente.
Que tiene miedo.
Que no aprendió a vincularse de otra manera.
Pero que puedas comprender su herida no significa
que tengas que vivir sus consecuencias.
La comprensión explica una conducta.
Y no convierte esa conducta
en algo que tengas que aceptar.
Porque a veces, de tanto comprender al otro,
empiezas a rebajar lo que tú necesitas.
Justificas más.
Esperas más.
Pides menos.
E incluso elaboras tu emocionalmente
su mundo interno antes de que lo haga él.
Y eso ya no es empatía.
Es utilizar tu capacidad de comprenderle
para abandonarte a ti.
La mujer que vuelve a sí puede comprender profundamente a alguien y, aun así, decir:
Entiendo de dónde viene esto.
Pero si el otro no se responsabiliza
y toma partido, esto no es suficiente para mí.
Eso también es amor.
Pero esta vez, amor que no te deja fuera a ti.
Si quieres aprender a relacionarte
desde ese lugar —sin rescatar, justificar
ni abandonarte para sostener un vínculo—,
escríbeme VOLVER.
💛