17/12/2021
Cuando hacemos balance de nuestros objetivos, ¡nuestra cabecita tiene una tendencia natural a fijarse en lo que nos falta y hace que automáticamente, le demos menos importancia a lo que SÍ hemos conseguido...
Para, respira y pregúntate: ¿Qué es lo que SÍ he podido conseguir? Verás como descubres otra perspectiva y tu visión cambia ;).
Reflexiona sobre lo que SÍ has logrado, seguro que es mucho + de lo que "creías". Y si lo verbalizas o escribes, mucho mejor, nuestra conciencia aumenta mucho más.
Cuando queremos cambiar hábitos y cositas de nuestra vida general, surgen imprevistos que a veces impiden lograr aquello que nos habíamos marcado, Y NO PASA NADA.
También forma parte del proceso aprender a "surfear" con las dificultades y no significa que estemos haciendo nada mal. TODO ES COMO TIENE QUE SER.
Estas semanas atrás justo he vivido este proceso: se acaba el año, y desde mi exigencia, veía que no voy a conseguir todo lo que había propuesto y eso me hizo sentir mucha frustración y entrar en la queja continua.
La maternidad es preciosa y muy complicada a la vez. Es un entrenamiento continuo de imprevistos y cultivar la paciencia, que estos meses a veces me ha superado...
Para salir de ese bucle, empecé a parar, respirar y calmarme. La respiración nos permite salir de la "mente" y conectar con el cuerpo, es una sensación brutal cuando la experimentas.
Es tan sencillo que no crees que pueda ser tan efectivo. Lo cierto es que con más calma y amabilidad podemos visualizar mejor nuestros avances y acercarnos a conseguir lo que ha quedado pendiente.
Confío en que te ayude a ser más flexible contig@ mism@ :).