25/02/2022
Te regalo el aprendizaje mutuo que nos llevamos mi hijo y yo
Como el que quiere encajar las piezas de un puzzle sin tenerlas todas, pero hace lo que puede e intuye la imagen resultante, mi hijo mayor me explicó el argumento de unos dibujos que veía: "Mamá, son enemigos, pero a veces son amigos, y después vuelven a ser enemigos... Así todo el rato."
Era urgente explicarle por qué aquello no era amistad y que reconocerla como tal sería alarmantemente tóxico:
1º: Una relación sana no te dañará gratuitamente. Una amistad/pareja/... se basa en el respeto y amor mutuo.
2º: Si alguno resulta dañado por el otro, hay un tiempo para el perdón sincero y la reconciliación; para aprender de los errores, para mejorar las bases de la relación y seguir construyéndola.
Todo lo que tengas en tu vida que no se parezca a esto, siento decírtelo, pero no es una relación sana, eso es un put0 circo.
La de veces que has mantenido una relación tensa con algún familiar, pareja o amistad y en algún momento que no entendías había buen rollo, diversión, atención y hasta acercamiento cariñoso. A ti te sonaba raro, pero chica, ¡a disfrutarlo! Que no sabías cuando le daría el chispazo y volvería a ser la/el de siempre. Tú que creías que se le habían alineado los chakras, y vuestra relación se había reconciliado como por arte de magia.
ZAS EN TODA LA BOCA!
Ni reconciliación ni leches, una tregua como un piano. Una pausa en la confrontación tensa para alcanzar un objetivo (a veces un simple descanso de tensión, quizás un acercamiento para mostrarle tu vulnerabilidad...) y volver a poner las armas en posición.
Amigui, revisa las relaciones que te chirrían y piensa en si ha habido una reconciliación verdadera o lo que os estáis dando es una simple tregua.
La tregua no te compesa, que la tregua es muy perra.