11/05/2026
Me gustaría enseñaros lo que sucede dentro de un Círculo.
Pero no puedo.
Porque hay cosas que solo pueden sentirse.
Mientras los creo y les voy dando forma, en mi cabeza suelen parecerme procesos preciosos.
A veces incluso me emociono imaginándolos.
Y luego, una vez reunidas, la realidad siempre supera lo que había imaginado.
Porque en los círculos la energía crece y se multiplica.
Unas hacen de espejo a otras.
La sensibilidad se expande.
La sabiduría aparece.
La mirada sanadora se comparte.
Todas pasan a formar parte de esa espiral.
Y yo, que tengo la suerte de guiar el proceso y verlo desde fuera, entiendo cada vez con más claridad por qué nuestras ancestras se sentaban en círculo desde el principio.
Tejer energía entre mujeres nos devuelve partes de nosotras mismas.
El individualismo nos desconecta.
La tribu nos recuerda.
Seguiremos caminando juntas.
En círculo.