27/10/2022
Hoy hablamos sobre una duda bastante común entre las futuras mamis.
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"En el momento del parto, ¿Cómo debo empujar?"
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No hay una respuesta correcta, es decir, si afortunadamente todo va bien, no hay contraindicaciones médicas y finalmente estamos ante un parto vaginal, tenemos dos opciones de pujo.
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Pujo en apnea o dirigido:
Cogemos mucho aire, aguantamos la respiración y empujamos sin soltar el aire cuando viene la contracción.
Suele solicitarlo el obstetra o la matrona cuando existe sufrimiento fetal o en el último momento del expulsivo por su efectividad ya que el bebé sale mucho más rápido.
Sin embargo, es más agresivo para el periné ya que genera mucha presión abdominal y al ser tan potente no tenemos control sobre el suelo pélvico y es más susceptible de desgarros y/o prolapsos.
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Pujo en espiración o fisiológico:
Cogemos mucho aire y al soltarlo lentamente mientras pronunciamos la letra "f" o incluso gritamos, contraemos el abdomen llevando el ombligo hacia dentro dirigiendo así al bebé hacia abajo.
Este pujo es más lento pero menos agresivo, más saludable y más fisiológico.
La mamá tiene mucho más control sobre el suelo pélvico y el bebé se orienta mejor hacia el canal del parto.
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Leyendo esto parece evidente cuál es el mejor, sin embargo siempre seguiremos las indicaciones del profesional sanitario que nos esté atendiendo según las características del parto y buscando tanto el bienestar del bebé cómo el de la mamá.
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También añadir que, hoy en día la mayoría de partos se realizan en supino (tumbada boca arriba y con las piernas en los estribos) y esta posición dificulta la movilidad del sacro y coxis, ya que la pelvis queda bloqueada por nuestro peso contra la camilla. Sin embargo, cada vez más, se está dejando libertad a la mamá para decidir la posición del parto como en cuadrupedia, cuclillas, de lado.. que es mucho más fisiológica y existe menos riesgo de futuras lesiones.
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¿Conocías los pujos?¿Sigues con alguna duda? ¡Pregunta a nuestra fisio especializada!
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