15/07/2017
Ritual Hammam en casa
Una limpieza completa del cuerpo y alma es el ritual más importante en baños turcos. Practicado durante varios miles de años. Hammam tradicional tiene lugar en un baño de v***r marroquí. Sin embargo, nada se interpone en celebrarlo en el baño de tu propia casa. Pero, ¿cómo hacerlo?
Paso 1: Abre los poros – cómo? Con agua caliente o v***r.
Paso 2. Exfolia la piel con el jabón negro – aplica el jabón negro en la piel húmeda y deja actuar unos 10 -15 minutos. Jabón negro suaviza la piel, llega a las capas más profundas y nutre las células. Después de 5 - 10 minutos se puede empezar a hacer el masaje (para el cuerpo puedes usar el guante Kessa, pero para la cara bastan tus manos).
El jabón negro se produce en Marruecos a base de aceitunas negras y aceite de oliva. Limpia profundamente la piel y oxigena. Exfolia la piel, por lo que activa el proceso de eliminación de las toxinas del cuerpo, para que la piel pueda absorber mucho más vitaminas y minerales. El uso de jabón negro hace que la piel este radiante, rejuvenecida y sedosa al tacto. El jabón no obstruye los poros, por lo que se recomienda para las personas propensas a las espinillas y puntos negros.
Paso 3: Purifica y nutre la piel con arcilla Ghassoul. Esta Arcilla marroquí absorbe las impurezas incluso desde las capas más profundas de la piel. Hidrata, nutre y proporciona muchos minerales valiosos. Si quieres cerrar los poros abiertos, añade a la arcilla unas gotas de aceite esencial de lavanda.
Paso 4: Hidrata la piel con aceite de Argán- El Aceite de Argán está compuesto mayoritariamente de ácidos grasos esenciales y contiene grandes cantidades de Vitamina E (casi tres veces más que el aceite de oliva)
Gracias a sus cualidades antioxidantes, antienvejecimiento y a su elevado contenido en vitamina E, el aceite puro de argán es perfecto para nutrir y regenerar la piel.