20/05/2026
Después de despertar el cuello, llega el turno de los brazos. A través de una serie de movimientos variados y progresivos sobre la hamaca, trabajamos la movilidad, activamos la circulación y soltamos la tensión que se acumula en hombros.
Y no es casualidad que vayan juntos: el cuello y los brazos comparten los mismos nervios y cadenas musculares. Liberar uno es abrir camino al otro.