15/06/2026
📝Cuando hablamos de fotoprotección, solemos centrarnos en los rayos UVA y UVB, pero existen otras radiaciones que también influyen en la salud y el envejecimiento de la piel, como la luz visible y la radiación infrarroja A (IR-A).
Por ello, un fotoprotector moderno debería ofrecer una protección lo más completa posible frente a todas ellas.
✅ Rayos UVB
Son los principales responsables de las quemaduras solares.
Producen daño directo en el ADN de las células.
Aumentan el riesgo de cáncer de piel.
✅ Rayos UVA
Penetran más profundamente en la piel.
Son una de las principales causas del fotoenvejecimiento (arrugas, flacidez y pérdida de elasticidad).
Favorecen la aparición de manchas.
También contribuyen al desarrollo de cáncer de piel.
✅ Luz visible (luz azul)
Puede empeorar manchas como el melasma.
Contribuye al fotoenvejecimiento y al estrés oxidativo cutáneo.
✅ Radiación infrarroja A (IR-A)
Penetra hasta las capas más profundas de la piel.
Genera estrés oxidativo y radicales libres.
Favorece la degradación del colágeno y la elastina, contribuyendo al fotoenvejecimiento.
POR TODO ELLO,
¿Qué debe tener un buen fotoprotector?
✔️ SPF 50+ para una alta protección frente a UVB.
✔️ Protección UVA certificada (símbolo UVA dentro de un círculo).
✔️ Protección frente a la luz visible, idealmente mediante filtros con color y óxidos de hierro.
✔️ Antioxidantes que ayuden a minimizar el daño asociado a la radiación IR-A.
Clinica Carlos León, profesionales que promovemos la ciencia al servicio de las personas.