28/07/2022
¡NUEVOS ORINALES DISPONIBLES!
¿Cuándo quitar el pañal?
Dejemos claro desde el principio, que no existe una edad concreta para quitar los pañales a nuestros hijos. Es un momento madurativo que no puede ser acelerado. Hay niños que a los dos años ya lo han dejado, mientras que algunos tardan varios años más en dejarlos definitivamente. Por eso, no hay que dejarse llevar por prisas ni por comparaciones.
Preparando la operación pañal
Muy importante también es la preparación del pequeño para el cambio que se va a afrontar en la famosa operación pañal. No vamos a improvisar nada en este momento, puesto que, si lo hacemos podría ser fuente de estrés y conflictos posteriores para nosotros y frustraciones para el niño.
Debemos ser realistas y evitar comparaciones con otros niños. Dejar el pañal no es proceso inmediato y el niño necesita un tiempo para adaptarse a la nueva realidad. Tendrá muchas pérdidas y debemos explicarle que no es nada malo, y que controlar los esfínteres nos cuesta a todos.
Poco a poco iremos explicándole cómo será la nueva realidad. Unas semanas antes, puedes ir diciéndole al niño cosas como “¿te gustaría probar las braguitas, o los calzoncillos, igual que mamá o papá?” “¿sabes que pronto te harás grande e irás al baño de los mayores?”. También, es importante hablar con la profesora, o con la persona que nos ayude en el cuidado del pequeño, para que sean parte del proceso y nos ayuden en el control de este.
Hay que buscar el momento apropiado para la familia. Es mejor que la operación pañal no coincida con viajes ni compromisos. Es posible que en cualquier momento tengas que atenderle y llevarle al baño dondequiera que os encontréis. Los primeros dos días son críticos. Lo ideal es que no requiera de mucho movimiento y se encuentre siempre con personas de su confianza.
Le explicaremos que le acompañaremos en el proceso. Unos niños pueden temer el hecho de tener que hacerlo solos, mientras que otros quizás prefieren hacerlo en soledad, o incluso escondidos. Hay que mantenerse muy atento y observar todas estas señales que nos dejarán claras sus necesidades.
La llegada del orinal
¿Orinal o adaptador? Lo primordial es la seguridad y la autonomía del niño. Observando sus reacciones podremos ver cuál es su preferencia y, cuál le requiere menos esfuerzo de adaptación. El niño decidirá de manera natural lo que mejor le haga sentir. En caso de optar por el adaptador deberemos poner a su disposición un taburete, o escalón, para que pueda apoyar los pies.
¿Cada cuánto tiempo debemos sentarle en el orinal? Para crear un hábito en el niño recomendamos ponerlo en el orinal una media hora después de cada comida, y el resto del día en intervalos de unas dos horas. Es buena idea, también, ir preguntando al propio niño si tiene ganas de ir al baño. Así le haremos consciente del proceso sin provocarle estrés con horarios demasiado rígidos.
¿Dónde poner el orinal? Aquí hay dos vías de pensamiento. La que dice que el lugar óptimo es su zona de juegos o su habitación. También, podemos optar por instalarlo directamente en el lavabo, como “hacen los mayores”. Podemos acondicionar un sitio cómodo en el baño y hacer al niño sentirse en confianza.