01/10/2026
En el masaje sensorial utilizo el aceite esencial de lavanda no solo por su aroma, sino por su capacidad para acompañar al sistema nervioso hacia un estado de mayor calma y relajación.
El estímulo olfativo llega directamente a estructuras cerebrales relacionadas con las emociones y la regulación de nuestras respuestas, pudiendo favorecer una disminución del estado de alerta y una mayor actividad parasimpática.
Por eso, mientras las manos trabajan sobre el cuerpo, la lavanda acompaña desde otro lugar: ayudando a soltar, respirar y conectar.