09/09/2026
Me uno a este trend de los 80 porque, al mirar estas fotos, no solo veo una época.
La veo a ella, a la niña que creció en la Galicia rural de los años 80.
La de la comunión, los pantalones cortos y las chanclas, la de la ropa vaquera, las toreras y aquellos peinados que hoy nos hacen sonreír.
No fue una época feliz para mí. Por eso no la recuerdo únicamente desde la nostalgia.
Miro a esa niña empezando a entrar en la adolescencia, tan perdida y desubicada en medio de todo lo que sucedía. Intentando comprender el mundo y encontrar su lugar. Adaptándose como podía, sin saber todavía nombrar muchas de las cosas que sentía.
Y, aun así, allí estaba, creciendo, resistiendo y buscando su manera de seguir adelante.
Hoy puedo mirarla desde otro lugar. Con la ternura, la comprensión y el cuidado que entonces necesitaba.
Por eso hoy la honro y la abrazo y le recuerdo que ya no está sola.
Porque una parte de mi sanación es volver a buscar a la niña que fui y convertirme en la adulta que habría necesitado tener a su lado.