09/09/2026
A veces, lo que parece exigencia es MIEDO.
👉🏻Miedo a equivocarse.
👉🏻A decepcionar.
👉🏻A no estar a la altura.
👉🏻A que un mal resultado nos haga sentir que no somos suficientes.
Y entonces intentamos compensarlo haciendo más:
entrenando más, pensando más, controlando más, exigiéndonos más.
Pero la exigencia no siempre aparece por querer mejorar. A veces nace de sentir que necesitamos hacerlo bien para sentirnos suficientes.
Por eso, cuando trabajo con un deportista o entrenador que siente que «nunca es suficiente», no me interesa únicamente preguntarle cómo puede rendir mejor.
También me interesa preguntarle:
🔵¿Qué significa para ti equivocarte?
🔵¿Qué te dices cuando no rindes como esperabas?
🔵¿De qué depende tu confianza?
🔵¿Quién sientes que tienes que demostrar que eres?
Porque debajo de muchas conductas que vemos en competición hay una historia que no siempre se ve.
Y cuando la comprendemos, el objetivo deja de ser exigirnos menos, empieza por RELACIONARNOS de otra manera con el ERROR, RENDIMIENTO y con NOSOTROS MISMOS.
¿Te suena? Os leo👇🏻