12/01/2019
No podemos ser –ni aspirar a ser- madres perfectas. Pero sí suficientemente buenas. Y ¿cómo son las mamás suficientemente buenas?
Algunas ideas:
Las madres suficientemente buenas
• se esfuerzan por conocer y entender a su hijo
• le prestan atención
• le tienen paciencia y lo cuidan
• a veces pierden la paciencia
• se equivocan
• aprenden de sus errores y cuando fallan intentan de nuevo
• tienen necesidades propias que entran en conflicto con las de su hijo
• no pueden evitar todas las frustraciones y los problemas de los hijos
• Son más como un jardinero que como un dios.