03/07/2017
Si hay algo gratificante en el trabajo de un reflexólogo, es cuando tratamos a niños pequeños e incluso bebés.
El organismo de los niños reacciona enseguida al tratamiento y son muy receptivos al mismo. La reflexología podal infantil no conlleva ningún peligro en manos expertas, al contrario, posee muchos beneficios para ellos. Con la reflexología podemos tratarles cólicos de lactante, diarreas, estreñimiento, problemas con la dentición, congestión nasal, conjuntivitis, catarros de vías altas, e incluso calmarlos cuando comienzan los famosos llantos del bebé. Ante estos síntomas naturales en bebés y niños, la reflexología podal es una gran aliada ya que equilibra y armoniza la salud de nuestros hijos ayudándoles a mejorar el sistema inmune, el sistema digestivo y el sistema respiratorio.
De todos modos, hay que diferenciar entre enfermedades comunes que no entrañan ningún riesgo para los niños, y que son típicas en la infancia, y las enfermedades graves ante las cuales llevaremos al niño inmediatamente al pediatra.