12/09/2026
🧠 Del cortisol se dice mucho más de lo que se ha demostrado
«Tengo el cortisol por las nubes».
«El estrés no me deja perder grasa».
«Necesito bajar el cortisol para adelgazar».
Son frases que escuchamos con frecuencia. Y el problema no es hablar del cortisol: el problema es convertir relaciones complejas en explicaciones demasiado simples.
Sabemos que un cortisol muy elevado y mantenido en el tiempo, como ocurre en el síndrome de Cushing o con determinados tratamientos prolongados con corticoides, puede producir una redistribución de la grasa hacia la zona abdominal.
Pero de ahí a afirmar que las variaciones habituales del cortisol son las responsables de que una persona gane grasa hay un salto importante.
📊 En un estudio con 2.527 personas, la correlación entre cortisol medido en pelo e IMC fue de aproximadamente 0,10. Es una asociación débil y, además, el estudio era transversal: asociación no significa causalidad.
Y cuando intentamos responder a la pregunta de qué causa qué, la evidencia tampoco permite una explicación sencilla.
🍽️ Entonces, ¿el estrés no importa?
Sí importa. Pero quizá debamos mirar menos al cortisol de forma aislada y más a lo que ocurre cuando estamos estresados.
Hay personas que comen más y otras que comen menos. También puede cambiar el tipo de alimentos que elegimos, aumentar el picoteo, empeorar el descanso o alterar nuestra relación con la comida.
Y hay otro detalle interesante: la restricción alimentaria previa aparece repetidamente en la literatura como un factor relacionado con comer de más ante el estrés.
Por eso, ante alguien que duerme poco, vive con estrés y está constantemente intentando restringir lo que come, quizá la solución no sea buscar una nueva dieta «anticortisol».
Puede ser mucho más útil empezar por:
😴 Dormir mejor si estás durmiendo poco.
🚶 Moverte de forma regular.
🥗 Revisar cómo comes cuando vas con prisa o bajo estrés.
De hecho, en un ensayo con adultos con sobrepeso que dormían menos de 6,5 horas, aumentar el sueño alrededor de 1,2 horas por noche se asoció con unas 270 kcal/día menos de ingesta, sin prescribir una dieta para conseguirlo.
¿Y la llamada «fatiga adrenal»?
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