08/06/2026
¿Cuidar el suelo pélvico es solo hacer Kegels?
🚫 Spoiler: No.
📝 Si solo te enfocas en contraer la musculatura profunda, te estás perdiendo la mitad de la película. El suelo pélvico no trabaja aislado; forma parte de un engranaje perfecto donde la estabilidad de tu glúteo es el verdadero sostén invisible.
🍑✨Cuando tus glúteos no están fuertes o estables, la pelvis se descompensa y es el suelo pélvico el que tiene que hacer un "sobresfuerzo" para mantener el equilibrio. ¿El resultado? Sobrecargas, debilidad o disfunciones.
En el vídeo de hoy te enseño dos movimientos básicos que deberías integrar en tu día a día: la sentadilla y el trabajo monopodal (a una sola pierna).
Aquí te dejo 3 razones de peso para hacerlos a diario con un enfoque de trabajo integral:
1️⃣ Sinergia muscular natural: El glúteo y el suelo pélvico comparten fascias y "vecindario" anatómico. Un glúteo fuerte le da una base firme a la musculatura profunda para que trabaje de forma eficiente y sin fatiga.
2️⃣ Gestión de la presión interna: Ejercicios como la sentadilla te enseñan a coordinar la respiración con el movimiento. Así aprendes a gestionar la presión del abdomen y la pelvis cuando coges peso en tu vida real (como las bolsas de la compra o a tus hijos).
3️⃣ Estabilidad en cada paso: Al caminar o correr pasamos la mayor parte del tiempo sobre una sola pierna. Entrenar de forma monopodal automatiza la estabilidad pélvica para que tu suelo pélvico no sufra microimpactos con el movimiento diario.
No necesitas pasar horas entrenando; con 5 o 10 minutos de activación consciente al día marcarás la diferencia. 🧠💪🏼
Guarda este vídeo para acordarte de incluirlos en tu rutina de hoy y cuéntame en comentarios: ¿Sueles incluir el trabajo a una sola pierna en tus entrenamientos? 👇🏼