18/06/2026
Eso que mucha gente llama “alergia al sol”… normalmente no es una alergia.
Muchas veces se trata de una erupción polimorfa lumínica, un tipo de fotodermatosis que aparece cuando la exposición solar desencadena una respuesta inflamatoria e inmunológica en la piel.
Suele aparecer en primavera o al inicio del verano, cuando pasamos de meses con poca exposición solar a recibir sol de forma más intensa.
Los síntomas más habituales son:
Picor.
Escozor.
Granitos.
Pequeñas vesículas.
Lesiones tipo eccema.
Y suele afectar a zonas expuestas como escote, brazos, cuello, dorso de las manos o piernas.
La causa exacta no está del todo clara, pero sabemos que depende de una susceptibilidad individual.
Y ojo: hasta el 22% de estos pacientes pueden presentar también una enfermedad autoinmune, y aproximadamente el 25% pueden padecer hipotiroidismo.
¿Entonces qué hacemos?
Fotoprotección en su sentido amplio: ropa, sombreros, sombra, fotoprotectores tópicos, exposición progresiva al sol y, en algunos casos, fotoprotectores orales antes de la temporada.
Pero recuerda: los fotoprotectores orales son un complemento. No sustituyen al protector solar.