11/06/2026
Los probióticos pueden ayudar a mantener el equilibrio de la microbiota y reducir la aparición de molestias digestivas, como la diarrea asociada al tratamiento antibiótico.
Para obtener el máximo beneficio, se aconseja tomar el probiótico separado del antibiótico por al menos 2 horas y mantenerlo durante el tratamiento y algunos días después de finalizarlo, siguiendo siempre las recomendaciones de tu farmacéutico o profesional sanitario.