07/06/2026
Los japoneses llaman kintsugi al arte de reconstruir con oro aquello que se ha roto. Una filosofía que no esconde las cicatrices, sino que las honra.
Me gusta pensar que los corazones también funcionan así.
Que cada pérdida, cada caída y cada despedida dejan una grieta. Pero también dejan aprendizaje, fuerza y belleza.
No somos menos por nuestras roturas. Somos la suma de todo lo que hemos logrado reconstruir.
Cada línea cuenta una herida.
Cada sombra, una batalla.
Cada trazo dorado, una reconstrucción.
Porque incluso los corazones rotos pueden convertirse en obras de arte. ✨🫀💛