11/09/2026
Hay mujeres que llevan tanto tiempo sosteniéndolo todo, que ya lo hacen y lo asumen como lo natural.
Y, a veces, cuando miramos la historia familiar, entendemos de dónde viene.
Mujeres que tuvieron que poder con todo. Hombres que no estuvieron, que murieron pronto, que fueron apartados o que no pudieron ocupar su lugar. Y una información que fue pasando casi sin palabras:
«Si yo no me hago cargo, esto no funciona».
El problema es que aquello que en otro momento ayudó a sobrevivir puede seguir funcionando cuando ya no hace falta.
Y entonces queremos compartir la vida con alguien, pero seguimos ocupando todos los lugares.
Devolver espacio al otro no significa hacernos pequeñas. Significa poder dejar de cargar con lo que no nos corresponde.
Quizá la pregunta no sea solo «¿dónde está el hombre disponible?», sino también:
¿Hay espacio para él?