28/05/2026
Ayer mientras estaba en una sala de espera leía este libro de si te pierdes mira dentro de Adela xd, me encontraba con esta viñeta.
Me recordó a una situación que se dió en casa cuando era más pequeña.
A finales de primaria, en verano, pegué un gran estirón (ahí no lo sabía, pero la menarquia se acercaba).
Ese crecimiento rápido, me provocó estrias en las piernas.
Por ese entonces, no sabía qué era eso de las estrías, y mi hermana al parecer tampoco.
Recuerdo estar sentada en el sofá de casa, y que mi hermana me dijera: "Nuria, tienes olas en las piernas".
Yo fui entonces a mi madre y le dije: "Me ha dicho L que tengo olas en las piernas"
LA REACCIÓN DE MI MADRE FUE, SIMPLEMENTE MARAVILLOSA:
Su respuesta fue super natural. Nada alarmarte. De normalidad total.
Me dijo: "No, eso no son olas, son estrías. Cuando crecemos a veces la piel no puede crecer tan rápido y se forman esas lineas".
GRACIAS A ELLO, NUNCA HE TENIDO COMPLEJO POR LAS MISMAS.
Como hablamos (a los demás y nosotras mismas), reaccionamos, damos sin querer, connotaciones negativas/ de que algo es preocupante, y puede ser una pequeña semilla, que junto al entorno, contexto, vaya haciendo germinar la insatisfacción corporal.
Espero que esta pequeña anécdota, te pueda ayudar a ver de un modo diferente tus estrías, tu celulitis etc. Que te ayude a entender que no tienes un problema ni ninguna imperfección. Eres perfectx tal cual eres.
Gracias mamá por ser una mamá respetuosa, aún cuando eso ni existía