26/08/2026
Cuando quieres perder peso, es fácil acabar mirando únicamente cuánto comes.
Un plato más pequeño. Menos cantidad. Quitar el pan. Evitar el aceite. Aguantar un poco más hasta la siguiente comida…
Pero prueba a hacerte otra pregunta: ¿qué me está aportando lo que como?
Porque dos comidas con cantidades parecidas, pero con distintos alimentos, tendrán un efecto muy diferente sobre tu hambre durante las horas siguientes.
Empieza por construir platos donde haya una buena fuente de proteína, suficientes vegetales y alimentos poco o nada procesados que aporten nutrientes y te ayuden a sentirte satisfecha.
No necesitas convertir cada comida en un cálculo de calorías.
Necesitas que lo que comes te nutra, te sacie y te permita llegar a la siguiente comida sin estar pensando constantemente en comer.
Cuando quieres perder peso, comer menos no debe ser siempre el primer paso.
A veces conviene empezar por aprender a comer mejor.
¿Sueles terminar tus comidas saciada o vuelves a tener hambre al poco tiempo?
Te leo en comentarios.