30/08/2026
Este verano ha sido diferente.
Más campo. Más naturaleza. Más tranquilidad. Fruta recién cogida del árbol, trabajo físico (y también muchas horas de ordenador😅) y aprendiendo un montón de cosas sobre las que soy un total ignorante.
Y mientras elegía las fotos para este post pensaba en lo agradecido que estoy de que este verano se parezca mucho a la vida que llevaba años imaginando.
Desde que tengo conciencia de ser adulto he soñado con vivir así.
Y esto no fue de un día para otro. He necesitado años, muchas horas de trabajo, hacer cambios, renunciar a cosas y, sobre todo, entender que la mayoría de las cosas que realmente merecen la pena necesitan tiempo, paciencia, constancia…
Y creo que septiembre es un buen momento para recordarlo.
Porque muchas mujeres vuelven de vacaciones queriendo perder en uno o dos meses el peso que han ido ganando durante años.
Y esa prisa suele llevar siempre al mismo sitio:
Expectativas imposibles → restricciones → frustración → abandono.
Quizás este septiembre no necesites esforzarte más, sino planteártelo de otra manera.
Aprender a cuidarte mejor, cambiar tus hábitos poco a poco y darle al proceso el tiempo que necesita para conseguir resultados que puedas mantener.
Porque no se trata de llegar lo antes posible, se trata de encontrar una forma de cuidarte que puedas mantener toda la vida.
Y precisamente de esto va mi trabajo. No de darte una dieta o un menú, sino de enseñarte a cuidarte para que no tengas que volver a empezar cada septiembre.
El próximo 3 de septiembre te contaré algo muy especial.
Si llevas tiempo queriendo perder peso y siempre acabas volviendo al mismo punto, estate atenta!