09/07/2026
Cuando hablamos de niños con diagnóstico dentro del espectro del autismo , hablamos de intereses restringidos, restrictivos o más bien, profundos, y solemos tender a hablar de ellos como algo "patológico" a corregir o a modificar, pero... ¿Y los nuestros? Mis intereses son los que guían mi motivación, a los que más atiendo y con los que más feliz soy, e igual que me pasa a mí, nos pasa a todos y todas... ¿O acaso no participas más en una conversación sobre la serie que te gusta o tu área de especialización en el trabajo?
Lo que más te interesa hace que partícipes más, te impliquen más y mejor, e incluso disfrutes más de una situación. Si esto nos lo llevamos a la intervención con niños y niñas... Está todo dicho,¿ no?
Si te gustan los animales, los dinosaurios, las hormigas o Doraemon, será mucho más fácil para ti participar, compartir, comunicarte o moverte si ese tema está presente, y desde ahí, será más posible que el niño o la niña aumente sus intereses, porque hemos respetado sus puntos de partida, sus intereses y su motivación, y estará más preparado o preparada para probar otras cosas, o incluso se dirigirá a otros puntos de interés que no nos podemos ni imaginar, y ahí, justo ahí, es donde entra el arte de la terapia, en acompañar y apoyar la aparición de esos momentos tan mágicos.