01/05/2026
ATAB Salud Mental
Los niños y la salud mental ¿Es solo una etapa?
Hay momentos en que todo niño se pone triste o está ansioso, irritable o agresivo. A veces resulta difícil para muchos niños quedarse quietos, prestar atención o interactuar con los demás. En la mayoría de los casos, estas son solo fases normales del desarrollo. Sin embargo, en el caso de algunos niños, estos comportamientos también pueden indicar un problema más grave.
¿Qué trastornos mentales pueden afectar a los niños?
Hay muchos trastornos mentales que pueden comenzar en la niñez. Algunos ejemplos incluyen los trastornos de ansiedad, el trastorno de déficit de atención con hiperactividad (ADHD, por sus siglas en inglés), la depresión y otros trastornos del estado de ánimo, los trastornos de la alimentación y el trastorno de estrés postraumático (PTSD, por sus siglas en inglés). El tratamiento en la etapa temprana puede ayudar a los niños a controlar sus síntomas, así como apoyar su bienestar social y emocional. Muchos adultos reflexionan sobre cómo los trastornos mentales afectaron su infancia y desearían haber recibido ayuda antes.
¿Cuáles son los signos de los problemas de salud mental en los niños?
Puede resultar difícil distinguir entre conductas y emociones desafiantes que forman parte del desarrollo normal y aquellas que pueden ser motivo de preocupación. Considere buscar ayuda si el comportamiento o las emociones de su hijo duran algunas semanas o más, le causan angustia a su hijo o a su familia, o interfieren en el funcionamiento de su hijo en la escuela, en casa o con sus amigos. Si el comportamiento de su hijo es peligroso o si habla de querer lastimarse a sí mismo o a otra persona, busque ayuda de inmediato. Obtenga más información sobre otros trastornos infantiles de la salud mental.
¿Cuándo podrían los niños beneficiarse de una evaluación?
Niños más pequeños
Niños mayores
Tienen rabietas frecuentes o están irritables la mayor parte del tiempo.
A menudo parecen tener temor o estar preocupados.
Se quejan de dolores frecuentes de estómago o de cabeza sin ninguna causa médica conocida.
Están moviéndose de forma constante y no pueden sentarse tranquilamente (excepto cuando realizan una actividad que disfrutan, como ver videos o jugar videojuegos).
Duermen demasiado o muy poco, tienen pesadillas frecuentes o parecen que tienen sueño durante el día
No están interesados en jugar con otros niños o tienen dificultad para hacer amigos.
Tienen problemas académicos o sus calificaciones han bajado recientemente.
Repiten acciones o revisan cosas muchas veces (por ejemplo, revisan una puerta repetidamente para asegurarse de que esté cerrada con llave) por temor a que pueda suceder algo malo.
Han perdido interés en cosas que solían disfrutar.
Tienen poca energía.
Duermen demasiado o muy poco o parecen tener sueño durante todo el día.
Tienen períodos de mucha energía y actividad, y necesitan dormir mucho menos de lo habitual.
Pasan cada vez más tiempo a solas y evitan las actividades sociales con amigos o familiares.
Hacen dieta o ejercicio de manera excesiva o tienen miedo de aumentar de peso.
Participan en conductas para autolesionarse (como cortarse o quemarse la piel).
Fuman, beben o consumen dr**as.
Participan en conductas arriesgadas o destructivas, ya sea a solas o con amigos.
Tienen pensamientos de suicidarse.
Dicen que creen que alguien está tratando de controlar su mente o que escuchan cosas que otras personas no pueden oír.