17/04/2026
Seguramente hayas oído a alguien decir alguna vez “se me ha acabado la batería social”. Esta expresión se utiliza en la actualidad para hacer referencia a esa sensación de saturación con la gente, de necesitar un poco de espacio en soledad.
El ser humano es sociable por naturaleza, pero a veces necesitamos un poco de desconexión del mundo.
La fatiga social ocurre sobre todo si has estado expuesto/a a situaciones de mayor sobrecarga social. Pero también puede pasar en otras circunstancias, por ejemplo si anímicamente te encuentras en un mal momento. Igualmente, hay personas que necesitan más contacto social que otras y formas de vincularnos con el resto muy diferentes.
Esta sensación de “batería baja” nos puede llevar a procrastinar el prestar atención a la gente, tanto en la “vida real” como en las redes sociales. Estando en casa podemos estar desconectados del mundo, pero detrás de la pantalla del móvil también hay personas. El contestar mensajes puede suponer también una sobrecarga social.
En situaciones más complicadas esta fatiga puede llevarnos a evitar salir a la calle o incluso sentir mucha ansiedad al tener que hacerlo.
Hay que tener en cuenta que todo de forma equilibrada está bien, los excesos nos llevan a problemas. Aprender a identificar cuándo necesitamos espacio en soledad y cuándo necesitamos socializar es esencial para el bienestar psicológico.