14/12/2020
La navidad una fiesta pagana, gracias
El primer taller que di en mi vida se llamaba navidades con conciencia, el tema de la navidad siempre me ha fascinado desde un punto de vista emocional supongo por lo mucho que le gustaba a mi abuelo poner el belén y las colas que hacía durante horas para comprar el roscón en la c/ Del Pozo un sitio pequeñito muy especial en madrid especializada en este postre. Pero cuando empecé a leer sobre la navidad hubo muchas cosas que me sorprendieron, de hecho hasta fui una vez a un programa de la sexta (cuando no la veía nadie) para hablar del tema como historiadora.
Lo primero que me sorprendió fue que la navidad se celebraba mucho antes de Cristo, era una época donde se celebraba el nacimiento del sol y se celebraba recogiendo ciertas plantas mágicas como el muérdago, era un momento donde se hacían pactos con los espíritus de la naturaleza y con los familiares que ya no estaban.
Ya los pueblos Preromanos la celebraban el nacimiento de los principales dioses como Osiris, Horus, Apolo o Mirra coincidía con esas fechas.
Los egipcios sacaban durante esos días la imagen de horus niño del santuario, y era representado como recién nacido a menudo en un pesebre.
Los romanos celebraban las saturnalias, que duraba una semana y estaba relacionadas con la fertilidad la prosperidad y la alegría.
Los propios romanos celebraron en un periodo posterior en esta epoca el nacimiento de Mirra un dios solar muy popular en el ejército Romano nacido de una virgen en una cueva que había sido adorado por pastores y magos.
De hecho el día 25 de diciembre era el día del sol invictus en el imperio Romano. Un culto solar muy muy popular que continuaba celebrándose cuando el cristianismo pasó a ser la religión oficial del imperio. Por esto el papá Liberio fijo en el siglo IV como fecha de celebración inmutable la noche del 24 al 25 de diciembre.
Como ya sabéis los mitos son el lenguaje del inconsciente y como veis la magia de estas fechas trasciende con mucho la cristiandad así que yo os invito a conectar con esa parte de nuestro propia fiesta solar, conscientes de que estás tradiciones nos acompañan desde la prehistoria y aprovechando para reconectando con los ciclos naturales de la Tierra y el sol