06/08/2026
¿Natural o formulada? La nutrición no entiende de modas, entiende de ciencia.
En los últimos años hemos visto un auténtico aluvión de información en redes sociales sobre alimentación "natural", dietas caseras, BARF y otros modelos de alimentación. Algunas publicaciones aportan información útil, pero muchas otras transmiten mensajes simplistas que pueden llevar a tomar decisiones basadas en emociones más que en evidencia científica.
En Mascovet preferimos hablar de ciencia.
Las dietas veterinarias multifuncionales de Royal Canin son un buen ejemplo de cómo la nutrición puede convertirse en una herramienta terapéutica. Hoy existen alimentos capaces de abordar varios problemas de salud al mismo tiempo, algo especialmente útil en pacientes con enfermedades crónicas.
Por ejemplo, un mismo alimento puede ayudar a:
• Favorecer la salud digestiva.
• Reducir las reacciones adversas al alimento mediante proteínas hidrolizadas.
• Cuidar el aparato urinario.
• Ayudar al control del peso.
• Dar soporte a patologías dermatológicas o articulares, según la dieta elegida.
No hablamos simplemente de "pienso". Hablamos de nutrición clínica diseñada por veterinarios y especialistas en nutrición animal, respaldada por investigación, controles de calidad y ensayos de alimentación.
¿Significa esto que toda alimentación casera o BARF sea necesariamente mala? No. Una dieta casera puede formularse correctamente cuando está diseñada específicamente para un paciente por un veterinario especialista en nutrición. El problema es que muchas dietas que circulan por internet o en redes sociales no están equilibradas y pueden provocar deficiencias o excesos nutricionales si se mantienen a largo plazo. Además, las dietas crudas conllevan riesgos microbiológicos tanto para las mascotas como para las personas del entorno.
La propia WSAVA (World Small Animal Veterinary Association) recomienda que la alimentación se base en criterios científicos y dispone de guías para ayudar a elegir alimentos formulados por fabricantes que cumplen estándares de calidad, investigación y control nutricional. También advierte sobre los riesgos potenciales de las dietas crudas y recuerda que las dietas caseras deben ser formuladas por profesionales cualificados.
Además, hemos tenido la oportunidad de visitar personalmente la fábrica central de Royal Canin y comprobar con nuestros propios ojos cómo se desarrollan los procesos de fabricación, los controles de calidad y la enorme inversión en investigación y desarrollo que hay detrás de cada dieta veterinaria. Esa experiencia no hizo más que reforzar nuestra confianza en un sistema basado en la evidencia científica, la trazabilidad y el control exhaustivo de cada lote. Cuando recomendamos una dieta de este tipo, lo hacemos con el conocimiento que nos aporta la práctica clínica y también con la tranquilidad de haber visto de primera mano el rigor con el que se elaboran.
Y algo importante: si nuestro objetivo fuera únicamente vender, probablemente ganaríamos más dinero recomendando otro tipo de dietas o productos con un mayor margen comercial. Sin embargo, nuestra prioridad nunca ha sido esa. En Mascovet recomendamos aquello que, según la evidencia científica y nuestra experiencia clínica, ofrece las mayores garantías para la salud de nuestros pacientes. A veces eso significa recomendar una dieta veterinaria formulada; otras, cambiar de alimento o incluso desaconsejar una compra. Nuestra fidelidad es hacia nuestros pacientes y sus familias, no hacia las modas ni hacia el margen económico.
Porque cuando hablamos de salud, la mejor dieta no es la que más ruido hace en internet, sino la que más evidencia científica tiene detrás.
En Mascovet seguiremos apostando por la medicina basada en la evidencia. Porque las modas pasan. La ciencia permanece.