05/09/2026
¿Cuántas veces has utilizado un día bueno para invalidar todos los días malos?
“Si hoy he podido entrenar, quizá exagero.”
“Si me lo he pasado bien, igual no estoy tan mal.”
“Si he conseguido trabajar, debería poder hacer todo lo demás.”
“Si ya lo había aceptado, no debería volver a sentirme triste.”
Pero vivir con dolor o una enfermedad crónica no es una línea recta. Y tampoco lo son nuestras emociones.
No tienes que elegir entre estar agradecida y estar cansada. Entre disfrutar y necesitar parar. Entre aceptar y seguir sintiendo rabia. Entre ser independiente y necesitar ayuda. Entre avanzar y tener un día difícil.
🌿 Dos cosas aparentemente opuestas pueden ser verdad al mismo tiempo.
Y aprender a dejar espacio para ambas, sin juzgarte por ello, también forma parte del proceso.