20/08/2026
«Doctora, usted es la médica número veinte a la que llamo para ver a mi madre».
Eso no significa que diecinueve médicos lo hubieran hecho mal. La habían valorado neurólogos, cardiólogos, neumólogos y médicos de urgencias. Cada uno había estudiado su parte, pero faltaba un plan que reuniera todo lo que estaba ocurriendo.
Esto se llama fragmentación de la atención sanitaria.
En una persona mayor con varias enfermedades, distintos especialistas y numerosos medicamentos, no basta con revisar cada órgano por separado. También hay que integrar su alimentación, movilidad, estado cognitivo, nivel de conciencia, medicación, autonomía y situación familiar.
En este vídeo cuento qué ocurrió cuando revisamos el conjunto. La paciente no está curada, pero empezó a comer mejor, estaba más despierta, disminuyeron los edemas y algunos días volvió a cantar y a hacer bromas. Su familia, además, pudo entender qué estaba pasando y qué objetivos perseguíamos.
Si después de un ingreso su padre o su madre come menos, duerme gran parte del día, camina peor o ha perdido autonomía, no conviene atribuirlo todo a la edad. Merece una revisión clínica completa.
Próximamente publicaré un artículo ampliando este tema y añadiré aquí el enlace.
Más información: https://geriatriacontigo.com
*Caso compartido preservando la confidencialidad de la paciente y su familia.*
*¿Y tú? ¿ves útil la valoración de la persona mayor de forma integral?*