27/08/2026
Así las tardes… Carroceando. Acompañando hijas a entrar, pisando cada vez más fuerte la adolescencia y todo lo mágico que trae cada transición en la vida.
Y no voy a hablar aquí de ellas, sino de mi.
La transición de dejar de ser mamá de infancias para adolecer a otro tipo maternaje
Y de nuevo mi mejor aliada, como en los primeros años, vuelve a ser la observación.
En esta observación, vuelvo a sentir que toca vaciarnos de todos los pre conceptos y relatos prefabricados a cerca de “la adolescencia” y simplemente dedicarnos a observar.
Y aquí estoy, pasando tardes enteras en el canchon. maravillada por lo que siento al verlos trabajar todo el día, tranquilos, cooperando, tirando para el mismo lado, hablando, riéndose.
Creo que a pesar de no saber cómo es ser mamá de adolescentes, las mismas herramientas que me sirvieron para acompañarlas en la primera infancia, me están sirviendo hoy también, re actualizadas a los nuevos escenarios.
Observar, preguntar, confiar en cómo resuelven situaciones, estar cerca por si necesitan algo (aunque sea como Uber) sigue funcionando como a los 3 años.
Y en lo que respecta a mi, siento que estoy en un segundo puerperio, en el que la incertidumbre y la confianza afloran en partes iguales.
Vuelvo a decirme por lo bajito, como cuando amamantaba y cambiaba pañales: “si la vida te da limones, hace limonada” porque acompañar a una persona a crecer siempre corre un poco (y un mucho) el eje de tus prioridades.
Entonces aquí estoy, redefiniendo qué es “productividad” considerando que hoy no avance tanto en mi trabajo ni logré concentración para sentarme a escribir.
Sin embargo cuando pienso en la vida, el tiempo que pasa volando y los limones, se que verlas de cerca es el real lujo, de esta historia.
Así que aquí estoy, con las manos llenas de plásticola haciendo flores para la carroza mientras Eva me lee la lección de Ciencias Sociales
Y esperando a que Luna, termine de soldar los cables en el canchon.
Eso… reflexiones no solicitadas haciendo limonada
Besis
✨🍸🍋🟩✨
Pd: el Hitaso que suena… solo para entendidos