07/05/2026
**Nuestra última publicación científica-divulgativa es especialmente importante, y nos gustaría mostraros de forma sencilla lo que representa a nivel celular.**
La imagen que compartimos no es una fotografía real del interior de una célula, obviamente, sino una representación figurada para acercar una idea compleja: cómo el hidrógeno molecular —H₂— podría interactuar con una zona muy concreta de la mitocondria, la gran central energética de nuestras células.
Durante años se habló del H₂ como un antioxidante selectivo frente a radicales muy agresivos, especialmente el radical hidroxilo **•OH**.
Y esto ya era fascinante: una molécula tan simple como el H₂ puede neutralizar el radical hidroxilo, uno de los oxidantes más dañinos, transformándolo finalmente en agua dentro del entorno celular.
Pero la investigación más reciente abre una posibilidad todavía más profunda: que el H₂ no actúe solo neutralizando radicales ya formados, sino modulando puntos concretos de la mitocondria donde se regula el flujo de electrones.
Un estudio publicado en *Redox Biology* identifica como posible diana del H₂ la proteína hierro-azufre de Rieske —RISP—, situada en el Complejo III de la cadena respiratoria mitocondrial.
Dicho de forma sencilla: si el transporte electrónico mitocondrial funciona de manera más equilibrada, puede reducirse el entorno que favorece la formación de especies oxidativas extremadamente reactivas, como el **•OH**.
Por eso esta imagen representa una idea nueva y fascinante: el H₂ no como un antioxidante cualquiera, sino como una molécula extremadamente pequeña capaz de influir en zonas muy específicas y delicadas de la maquinaria energética celular.
Hemos desarrollado este tema con más detalle en nuestro artículo divulgativo publicado en Zenodo:
https://zenodo.org/records/19223351
Referencia científica principal:
*The Rieske iron-sulfur protein is a primary target of molecular hydrogen*, *Redox Biology*, 2025.
https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S2213231725004653