02/09/2026
La AEMPS acaba de retirar 22 productos que se vendían para adelgazar.
Y quiero contártelo porque aquí hay algo especialmente importante.
Estos productos se comercializaban como productos adelgazantes y, en algunos casos, con una imagen aparentemente natural.
Pero cuando fueron analizados, se encontró sibutramina.
¿Y qué es la sibutramina?
Es un medicamento que se utilizó hace años para tratar la obesidad, pero que dejó de comercializarse en la Unión Europea en 2010 por sus posibles efectos adversos cardiovasculares.
El problema es que esta sustancia no aparecía declarada en el etiquetado de estos productos.
Es decir, la persona que los estaba tomando no sabía realmente lo que estaba consumiendo.
Y además, en siete de ellos también se encontró fenolftaleína, una sustancia con efecto laxante que tampoco estaba declarada.
Por eso quiero insistir en algo que digo muchas veces.
Que un producto sea “natural” no significa automáticamente que sea seguro.
Y tampoco todos los suplementos son iguales.
Importa muchísimo quién los fabrica, qué controles tiene el laboratorio, la trazabilidad de los ingredientes, que la fórmula sea transparente y que lo que aparece en la etiqueta sea realmente lo que contiene el producto.
Con la suplementación no deberíamos buscar atajos.
Y mucho menos cuando el mensaje que nos venden es adelgazar rápido.