01/06/2026
La primera vez que llegué a este país todavía comulgaba con la inocencia y me hacía una ilusión brutal ver el aguamarina del mar. No sabíamos que un año más tarde iba a colapsar el mundo ni que nos iban a encerrar en nuestras casas. La Bea de estas fotos no había cumplido aún los 30 (aunque estaba cerca), ni sabía aún lo mucho que íbamos a cambiar ella, yo y la vida. Andaba enamorada de un catalán con más corazón que inteligencia emocional y todavía extrañaba terriblemente su tiempo en la India.
Y bueno, un poco si ha llovido desde estas fotos, pero aquí estamos de vuelta, disfrutando de unos buceos increíbles y maravillándonos con esos atardeceres de colores que nos regala este lado de globo. Es bonito ver que la luna no mengua de lado a lado, sino que lo hace de arriba a abajo y parece que el cielo de noche te sonríe. Aquí todo va a otro ritmo y el calor te pega hasta las pestañas, pero qué bien que la vida pase, nosotros cambiemos, y podamos mirar atrás sonriendo a todo lo vivido 💖
Acordémonos de vivir eso que nos llama. Feliz entrada de junio, amores ✨