03/08/2026
Saber cómo desconectar del trabajo en vacaciones parece una tarea sencilla, pero la realidad suele ser muy distinta.
Se acercan los días de descanso y el patrón se repite: la urgencia por cerrar frentes hace que las jornadas se alarguen. Vives al límite para cruzar la línea de meta y, cuando por fin aterrizas en la playa o tienes el fin de semana libre... el cuerpo te pasa factura.
Dolores de cabeza, bajadas de defensas o un agotamiento paralizante.
Como el sueño es a la vigilia, las vacaciones son para el trabajo algo vital. Pero igual que la noche la puedes pasar sin dormir o con un sueño poco reparador, las vacaciones resultan inútiles si tu batería ya está completamente destruida.
El problema no es la falta de actitud. Es un fallo en la gestión de la energía y en cómo preparamos a nuestra biología para parar.
💬 ¿Te ha pasado alguna vez eso de "caer malo" justo el primer día de vacaciones?
¿Esperas las vacaciones como un salvavidas? Descubre por qué llegar al límite del agotamiento impide un descanso reparador y cómo evitarlo.