04/04/2023
Una de las ventajas de ser autónoma es que puedo disponer de mi tiempo y aquí estoy esta semana disfrutando de mi hijo, sin más objetivo que vivirnos y seguir caminando juntos.
También el tiempo y la calma, me da la oportunidad de verme en muchas de mis liadas .
Te comparto algo propio y compartido con muuuchas familias y es la dificultad de no proyectar en nuestros hijos.
Ayyy...como nos cuesta no hacer de las necesidades propias las necesidades de ellos...y nos decimos que ellos no saben escuchar su cuerpo, escuchar sus necesidades físicas o emocionales y les decimos... cuánto tienen que comer, cuando se tienen que abrigar, cuando tienen que besar a otro, lo que deberían sentir ...etc.
Que difícil dar un espacio que a mí no me dieron.
Si algo he podido ver en la crianza de mi hijo es que él sabe de su cuerpo, de sus necesidades, de lo que le hace sentir bien y lo que no. Está más conectado a su esencia que yo infinitamente y si le invito a escucharse, le apoyo y le acompaño, ayudará a que de una manera más orgánica, pueda seguir conectado a su ser.
Me sigue sorprendiendo la voz de mi ego generando pensamientos sobre que yo sé cuáles son las decisiones correctas para mí hijo.
Correctas para quien? En base a que? Esta claro que para mí y en base a mis creencias porque él está en un viajazo de autodescubrimiento que aún le queda muuuucho por explorar, encontrar y decidir y todo lo que necesita para recorrer ese camino, es mi mirada amable y de confianza plena en su sentir.
A veces, solo a veces, me doy cuenta de mi arrogancia y entonces solo me queda dar un paso atrás y si creo que puede ser necesario, dar mi parecer desde la humildad, dejando espacio a lo que él necesite expresar.
Creo que lo más bonito que podemos regalarles además de nuestro amor y presencia, es la confianza de que sabemos, que ellos van a encontrar su camino.
Que difícil me sigue pareciendo a veces dar aquello que yo no recibí.
Y aquí estoy, aprendiendo con y de mi hijo.
Una vez más, ellos nos inspiran para ser mejores personas y atravesar caminos nunca andados antes.
Gracias, gracias y gracias.