19/06/2026
Inspirándose en el último libro de la escritora sarda Michela Murgia, Isabel Coixet aborda en "Tres adioses" temas tan universales como las relaciones, la enfermedad, la muerte o la búsqueda de sentido desde una mirada íntima y profundamente humana.
(Disponible en HBO Max, Movistar Plus+ y Prime Video)
🎥 Marta intenta recomponer su vida tras una inesperada ruptura sentimental cuando recibe el diagnóstico de un cáncer avanzado.
Reflexiones (hay spoilers):
🥣 Romper una relación no siempre significa dejar de querer a la otra persona. Aunque es Antonio quien toma la decisión de dejar a Marta, también sufre la separación y echa de menos lo que compartieron. Algunas despedidas duelen porque implican alejarnos de alguien que sigue siendo importante para nosotros.
🥣 Interlocutores inesperados como recurso de regulación emocional. La figura de cartón de un cantante de K-pop ayuda a Marta a sostener aquello que resulta demasiado difícil de afrontar en soledad. Encuentra en él un interlocutor silencioso con quien compartir pensamientos y emociones.
🥣 La conciencia de la muerte también puede acercarnos a la vida. El diagnóstico de Marta la lleva a recuperar el interés por aspectos de sí misma que parecían haber quedado en segundo plano. A veces, recordar que nuestro tiempo es limitado nos ayuda a distinguir qué es verdaderamente importante.
🥣 La importancia de los pequeños placeres cotidianos. Una comida compartida, una conversación, una risa inesperada, un helado o un beso. A medida que Marta toma conciencia de la fragilidad de su propia existencia, el placer contenido en estos momentos adquiere una intensidad diferente.
🥣 La comida como reflejo de nuestra relación con la vida. Tras la ruptura con Antonio, Marta se relaciona con la comida desde la restricción y el control, limitando su alimentación a lo que cabe en tres cuencos. Pero con el tiempo, la comida recupera su lugar como fuente de placer, conexión y presencia, reflejando la transformación que ella misma experimenta.
🥣 La enfermedad como parte de la vida. Hay una escena en la que se dice que el único ser que no enferma es la ameba, pero que tampoco puede amar, aprender ni ser consciente de su propia existencia. La enfermedad, igual que la muerte, forma parte de la condición humana: un precio inevitable por sentir, amar y vivir.
🥣 Aprender a despedirse también forma parte de vivir. La ruptura, la enfermedad, el entierro de la paloma o el encuentro que reúne a personas importantes para Marta recuerdan que la vida está llena de finales. Sin embargo, estos cierres también pueden ser una oportunidad para valorar lo vivido, agradecerlo y dejarlo ir.