21/08/2026
¿Tus punteras miran hacia fuera cuando caminas?
Antes de corregir los pies, observa el resto de tu cuerpo.
La lengua forma parte del sistema orofacial. Su posición se relaciona con la mandíbula, el hueso hioides, la zona cervical y el control postural.
Cuando la lengua descansa abajo y la boca permanece abierta, el cuerpo busca adaptaciones. La cabeza avanza. La pelvis responde. Las rodillas y los pies reorganizan el apoyo.
Esto no significa que una lengua baja sea la causa de todas las pisadas abiertas.
También influyen:
• La estructura de la cadera y el fémur.
• La movilidad del tobillo.
• El tono muscular.
• Las lesiones previas.
• Los patrones aprendidos al caminar.
Por eso, colocar las punteras rectas a la fuerza no resuelve el origen del patrón.
Haz una prueba:
• Ponte de pie sin corregirte.
• Observa hacia dónde apuntan tus pies.
• Comprueba dónde descansa tu lengua.
• Cierra los labios y respira por la nariz.
• Siente cómo se organiza tu cuerpo.
Tu postura no depende de una única pieza. Todo tu cuerpo trabaja conectado.
¿Hacia dónde apuntan tus pies cuando dejas de controlarlos?
Escribe «LIBRO» en comentarios si quieres conocer cómo influye tu respiración en el resto de tu cuerpo.