02/09/2026
Rupi Kaur cuenta que su madre le hablaba de las flores:
«Esta es la fórmula de la vida —dijo mi madre mientras me abrazaba cuando yo lloraba—. Piensa en esas flores que plantas cada año en el jardín. Te enseñarán que las personas también deben marchitarse, caer, arraigar y levantarse para florecer…»*
Los seres humanos también atravesamos movimientos semejantes.
Hay momentos en los que sentimos que algo dentro de nosotr@s se marchita: una forma de vivir, una relación, una certeza o una imagen de quienes creíamos ser, incluso la identidad de quienes fuimos. A veces necesitamos dejar caer aquello que ya no puede sostenerse. Descender hacia nuestras raíces. Permanecer durante un tiempo en ese lugar silencioso en el que, aparentemente, nada está sucediendo.
Pero, bajo la tierra, la vida continúa su trabajo.
También en nosotr@s existen procesos que necesitan tiempo, cuidado y acompañamiento antes de volver a desplegarse. No todo crecimiento es visible. No toda transformación comienza avanzando. Muchas veces comienza haciendo una pausa, escuchando lo que sentimos y dándonos el tiempo necesario para que nuestro mundo interno se organice de una manera nueva.
Desde la psicología humanista y gestáltica, acompañar un proceso terapéutico no significa apresurar la llegada de una nueva floración. Significa ofrecer un espacio de presencia, respeto y conciencia en el que cada persona pueda profundizar en el contacto, reconocer sus necesidades, recuperar sus recursos y encontrar su propia forma de volver a levantarse.
✨Que estas palabras puedan acompañarte como una pequeña semilla en tu camino:
«Caer. Echar raíces. Levantarte. Para volver a florecer»💛
*Rupi Kaur, El sol y sus flores.