08/06/2026
El Sistema Educativo también es una de las piezas para frenar el problema de la miopía.
La miopía infantil es una emergencia de salud pública que no se puede solucionar solo desde una mirada sanitaria; se debe abordar de manera holística con múltiples actores e instituciones y desde donde los niños pasan la mayor parte de su vida: en las aulas.
Bajo esta premisa, el pasado 19 de mayo desde AMIRES Miopía Magna dimos un paso crucial al reunirnos con el gabinete de la Secretaría de Estado de Educación del Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes. Nuestro objetivo es claro: hacer del sistema educativo un participante activo y estratégico en la salud visual.
Esta reunión es la evolución natural de la hoja de ruta que iniciamos con nuestras comparecencias ante las Comisiones de Sanidad del Congreso y del Senado. Los argumentos científicos que presentamos ante los legisladores justifican la urgencia de intervenir en el ámbito académico:
- El entorno escolar como escudo: Es el escenario idóneo para implantar protocolos de cribados masivos y detección precoz, como vía avalada por la evidencia científica para frenar la progresión a altas miopías.
- Hábitos de vida saludable en el aula: El sistema educativo debe ser parte para liderar la regulación del uso de pantallas y trabajo de visión cercana, la higiene visual y el fomento de actividades al aire libre dentro del horario lectivo.
- Prevención de la Miopía Magna: Actuar a tiempo en los colegios evita que la miopía derive en una patología grave y en una de las principales causas de discapacidad visual en el futuro.
La salud visual de las próximas generaciones depende de una estrategia integral. Agradecemos al Gabinete de la Secretaría de Estado de Educación el interés mostrado y su disposición para avanzar conjuntamente. ¡Seguimos trabajando!