26/08/2026
Si tienes una carrera popular en septiembre u octubre, agosto es el mes clave. No para correr más — sino para correr mejor, y llegar sin lesiones.
El error más frecuente que vemos en corredores amateur es llegar a la recta final con volumen de kilómetros pero sin trabajo de fuerza, sin trabajo de técnica, y con molestias que «se van, corriendo» pero rara vez se van solas: el tendón de Aquiles, la rodilla del corredor, la banda iliotibial o la fascitis plantar no perdonan los últimos dos meses de entrenamiento intenso si hay un tejido que ya estaba al límite.
Una valoración fisioterápica en este momento puede identificar factores de riesgo y posibles problemas antes de que limiten el entrenamiento. Y si ya hay algo que tratar, mejor empezar ahora que en septiembre con el dorsal en la mano.
El momento es agosto. No lo dejes para después.
Massamagrell, Valencia.