28/06/2026
Si alguien te dijera que hay antimateria en tu cocina, probablemente no lo creerías. Y sin embargo, la hay. Está en los plátanos.
Para entenderlo, primero hay que saber qué es la antimateria. Cada partícula que existe en el universo tiene una antipartícula correspondiente, idéntica en masa pero con carga opuesta. Cuando una partícula y su antipartícula se encuentran, se aniquilan mutuamente liberando energía. La antipartícula del electrón se llama positrón, y es la forma más sencilla de antimateria.
Los plátanos contienen potasio, un mineral esencial para el organismo. Una pequeña fracción de ese potasio es siempre el isótopo radiactivo potasio-40, que existe en la naturaleza de forma completamente normal. Una de las formas en que este isótopo puede desintegrarse es emitiendo un positrón, es decir, antimateria.
Eso significa que un plátano emite positrones de manera espontánea y natural. La cantidad es extremadamente pequeña y el positrón desaparece casi de inmediato al encontrarse con un electrón cercano, pero ocurre.
Lo fascinante de esto es que la antimateria suena a ciencia ficción, a algo que solo existe en aceleradores de partículas gigantes o en el espacio profundo. Y en efecto está ahí también. Pero la realidad es que pequeñas cantidades de antimateria aparecen en procesos naturales cotidianos, incluyendo en algunos alimentos que consumimos sin pensarlo dos veces.