08/03/2016
Algunas personas me han referido, que para ellas la ley de la atracción no funciona y eso a pesar de que piensan en lo que quieren de manera reiterativa.
Pero resulta que cuando tratas de profundizar en cómo lo aplican, te das cuenta que no lo practican de la manera correcta ni con la motivación adecuada. Así que aclaremos algún punto.
La ley de la atracción solo la puedes usar para modificarte a ti, no ha otros. Os relato un caso real.
Una joven esposa deseaba que su marido fuera más cariñoso, más considerado con ella y que le demostrara su amor haciéndole regalos. Ella lo imaginaba regalándole anillos con demostraciones efusivas de amor romántico, varias veces al día. Y si el día que ella pensaba que merecía un regalo, a él no se le había pasado ni por la cabeza, ella sin motivo aparente para él, comenzaba a portarse de manera cínica, encontraba mal todo lo él hacía y decía, terminando por enfadarse y enfadarlo. Ella pensaba que él era un grosero y él pensaba que ella estaba loca.
Pausemos y pensemos. 1º Ella no estaba trabajando la ley de la atracción con ella, visualizándose más comprensiva, más tolerante o cualquier otra cosa que ella tuviera que mejorar (cada cual tiene que analizarse) 2º estaba usando la ley de la atracción de manera incorrecta, tratando de manipular a su esposo y, eso no funciona. 3º El día que ella se sentía frustrada sus sentimientos eran muy profundos, hasta arrastrar a su esposo a la misma profunda frustración y… eso sí que funciona en la ley de la atracción. Imagínate cuando una persona se siente frustrada, todo el caudal de hormonas que sus glándulas disparan y que impactan contra sus células marcándolas. Eso es la ley de atracción.
Entonces ¿Cuál debería de ser el comportamiento correcto? Recordemos que la ley de atracción no se puede usar para modificar a nadie, pero sí para mejorar nosotros. Retomemos el caso de la joven esposa, ella puede usar la ley de la atracción, por ejemplo, para tratar de ser más receptiva a las pequeñas muestras de cariño de su esposo. Ejemplo, después de la cena el marido comenta: “-Umm que buena te sale esta pizza.” Esa no es la muestra de cariño que ella desea, pero si ella es capaz de recoger esta pequeña semilla y germinarla, tal vez con el tiempo… Un alago es un alago, sus glándulas habrán segregado algunas hormonas de satisfacción, si ella es lista las multiplicará, se acercará a él, le hará una carantoña o le dará un beso y le dirá: “cómo me gusta que aprecies lo que hago”. Ahora son las glándulas de él las que segregan algunas hormonas de satisfacción y ella ha incrementado las suyas. Esto tiene un efecto positivo en ambos, pues sus células han sido acariciadas por hormonas positivas. La ley de la atracción, presentará otras situaciones parecidas, de manera que las demostraciones de cariño serán cada vez más intensas y más abundantes. Si se acostumbran a actuar así, tendrán un organismo más saludable y juvenil.
Pero ¿Qué hacer cuando nos sentimos molestos o enfadados? Lo 1º, reconocer que aunque el enfado sea legítimo, a la única que perjudica es a ti, tus glándulas segregaran hormonas que estresaran y agotaran tus células. Por lo tanto, sé consciente, pausa un momento y di “-Cancelo este sentimiento, cancelo esta emoción y me programo para sentir”. Trata de recuperar algún sentimiento de amor, de triunfo, o de bienestar, aunque sea muy antiguo y da las gracias por él. Repítelo tantas veces como te des cuenta de que estás en modo negativo.
Espero haberte ayudado. Que seas feliz.