31/07/2026
Hoy comenzamos una serie muy especial.
Durante el mes de agosto, os acompañaremos con unas cartas que hablan de emociones, de esos sentimientos que muchas veces vivimos en silencio cuando la enfermedad o cualquier otro problema serio entra en nuestra vida, y hablan de personas. Ojalá, al leerlas, alguien se sienta un poco más comprendido.
Todos creemos saber cómo será nuestra vida, hasta que un día deja de parecerse a la que habíamos imaginado.
Cambian los planes, cambian las prioridades, cambian los sueños y, muchas veces, cambiamos nosotros. Hay pérdidas que se ven y otras no tanto, porque permanecen escondidas en el corazón de quienes aprenden a convivir con una enfermedad o problema que nunca pidió permiso para entrar.
Estas cartas nacen de una realidad que compartimos muchas personas:
Hay emociones que vivimos en silencio porque nunca nadie nos enseñó a hablar de ellas.
Han sido escritas para poner palabras a emociones que tantas personas sienten y pocas se atreven a expresar. Para decir en voz alta aquello que muchas veces guardamos por miedo, por pudor o porque pensamos que nadie podría comprenderlo.
Quizá, al leerlas, te reconozcas en alguna de ellas. Quizá descubras que ese miedo, esa tristeza, esa culpa, ese cansancio o esa forma de vivir que creías tan tuya también habita en el corazón de otras personas. Y, a veces, descubrir que no estamos sol@s ya es una forma de empezar a respirar.
No encontrarás grandes enseñanzas en estas cartas, pero quizá encuentres un momento para detenerte, para escucharte, para comprenderte un poco mejor y, quizá, para mirar con otros ojos tu realidad.
Porque, después de todo lo que puede cambiar, siempre nos queda algo que nadie puede quitarnos:
La capacidad de seguir siendo humanos, de seguir viviendo, y de seguir encontrando sentido a la vida, incluso cuando el camino no es el que habíamos imaginado.
Si alguna de estas cartas consigue que te sientas comprendid@, habrán encontrado su lugar.
Te espero en la primera
entrega… ❤️