30/08/2026
Durante una enfermedad o un proceso de recuperación es fácil querer avanzar demasiado rápido.
Queremos volver a caminar como antes.
A trabajar como antes.
A vivir como antes.
Pero el cuerpo tiene su propio ritmo.
Hoy, mientras veía estos vídeos, me he dado cuenta de algo.
Primero caminaba muy despacio.
Y después… un poco más rápido.
Sin forzar. Sin exigir. Simplemente respetando el momento en el que mi cuerpo se encuentra.
Porque a veces recuperarse consiste exactamente en eso: dar un paso.
Y después otro.
Aunque sea lento.
Aunque parezca poco.
Porque los pequeños avances, repetidos día tras día, terminan llevándonos mucho más lejos de lo que imaginamos.
Ve paso a paso.
Sin prisa. Sin pausa.
El cuerpo sabe el camino. ✨❣️