01/08/2026
A veces, el mayor acto de amor hacia uno mismo no es seguir luchando por sostener lo conocido, sino tener el valor de soltarlo.
He tomado una de las decisiones más importantes de mi vida: dejar atrás una etapa que incluía una casa construida desde el esfuerzo, el sacrificio y la escasez. Y, aun así, me siento profundamente agradecida por haber conseguido tener mi propia casa, crear mi propia empresa y alcanzar metas que un día parecían imposibles.
Hoy comprendo que esos logros no estaban realmente alineados con quien soy. Representaban a una versión de mí que hizo lo mejor que pudo con las herramientas, los recursos y la consciencia que tenía en aquel momento. Y esa versión merece toda mi honra y mi reconocimiento, porque gracias a ella he llegado hasta aquí.
Durante mucho tiempo intenté sostener esa realidad, pero terminé colapsando. Fue entonces cuando entendí que no podía seguir construyendo mi vida desde el mismo lugar interno desde el que había sido creada.
"No se puede solucionar algo desde el mismo lugar donde fue creado."
Por eso hoy elijo soltar. Elijo soltar todo aquello que pertenecía a esa etapa de mi vida: la casa, la empresa, la pareja, mis patrones, mi forma de reaccionar, mis creencias de escasez y todo aquello que ya cumplió su propósito.
No lo hago desde el rechazo, sino desde la honra y el agradecimiento. Porque todo ello me trajo hasta aquí. Cada experiencia, cada logro, cada dificultad y cada aprendizaje han sido necesarios para convertirme en la mujer que soy hoy.
No sé exactamente cómo será el camino, pero sí sé que ya no quiero que el miedo tome las decisiones por mí.
También siento con mucha claridad que ha llegado el momento de dar un cierre, con honra y con profundo agradecimiento, a toda esta historia. No porque haya sido un error, sino porque ya cumplió su propósito en mi vida.
Hoy abrazo con amor a esa Esther que construyó desde el esfuerzo, el sacrificio y las creencias que tenía en aquel momento. Gracias a ella estoy aquí.
Y ahora elijo empezar a crear desde una nueva versión de mí: una Esther más consciente, más coherente, con más paz y más amor hacia sí misma. Quiero construir una realidad que nazca de quien soy hoy y no de quien fui; una realidad creada de forma consciente, en coherencia con mis valores y con la vida que deseo habitar.
Confío en que, cuando soltamos con gratitud aquello que ya ha cumplido su función, dejamos espacio para que llegue aquello que sí está en coherencia con quienes somos.
Este no es un final. Es el comienzo de una nueva etapa. Una etapa en la que dejo de sobrevivir para empezar a crear. Una etapa en la que elijo confiar más en el amor que en el miedo. Una etapa en la que, por primera vez, siento que todo lo que construya será un reflejo de la mujer en la que me estoy convirtiendo.
Hoy elijo el cambio. Hoy elijo la libertad. Hoy elijo dar el salto hacia una nueva versión de mí.
¿Y tú? ¿Qué parte de tu antigua historia sientes que ya ha cumplido su propósito?
"Hoy abrazo con amor a esa Esther que construyó desde el esfuerzo... Gracias a ella estoy aquí."