15/07/2026
¿Cuántas veces has sentido que estabas completamente lleno... y, sin embargo, al aparecer un alimento diferente, has vuelto a tener ganas de comer?
Muchas personas interpretan esto como una falta de fuerza de voluntad o piensan que “algo falla” en su saciedad. Pero, en realidad, nuestro cerebro sigue utilizando mecanismos que durante miles de años favorecieron nuestra supervivencia y que hoy continúan influyendo en nuestra forma de comer.
Comprender estos procesos no significa justificar cualquier conducta, sino dejar de juzgarnos por respuestas que tienen una base biológica y aprender a tomar decisiones de forma más consciente.
Porque entender cómo funciona tu cuerpo también es entender la relación que tienes con la comida.
Y ese es precisamente uno de los objetivos que trabajo en consulta: ir más allá de las calorías, el peso o la fuerza de voluntad, para ayudarte a comprender tu conducta alimentaria, construir una relación más tranquila con la comida y encontrar estrategias que realmente se adapten a ti.