28/05/2026
El duelo en la infancia.
Tratamos de alejar a la infancia y adolescencia de la muerte y la pérdida desde la creencia de que así les protegemos. Para que no sufran, para que no se enteren, para que no les impacte. Aclaración: claro que se enteran y es inevitable que les impacte.
La muerte y la pérdida sigue siendo un tema tabú en nuestra sociedad y esta gestión con niñas y niños habla más de nuestras carencias como personas adultas para sostener y acompañar en la transición que también a ellas y ellos les toca recorrer, que de sus necesidades.
El duelo es un proceso, es personal y un desafío vital, pero hay ciertas cosas que siempre ayudan: validar las emociones que surjan (las que sean), respetar y proteger sus tiempos y ritmos, poner palabras, asegurar su protección y seguridad, responder sus dudas sin generar más confusión y miedos, adaptarnos a su edad y características para explicar, tolerar y acoger su malestar, confiar en sus recursos y tolerar las adaptaciones (temporales o no) que surjan como respuesta a la pérdida.
No siempre es fácil, pero los profesionales podemos ayudar en estas transiciones. Estamos acompañando varios procesos de duelo (en la imagen, cómo se siente la pérdida de un ser querido sin elaborar) y es maravilloso ver cómo se transforma la historia vital familiar desde la pérdida a la construcción a través de una despedida como hilo conductor.